Es un gran año para los amantes de los fighting games, especialmente para Bandai Namco. La empresa japonesa tiene a dos de los mejores juegos de la generación compitiendo en todos los torneos y los fans están contentos tanto con Tekken 7 como con Dragon Ball FighterZ. Por eso aprovecharon la movida y, para conmemorar el 20 aniversario de la franquicia, decidieron revivir Soul Calibur. La sexta entrega de esta legendaria saga de juegos de pelea con armas nos propone remover el pasado para refrescarnos la memoria. Así tendremos a nuestra disposición un completo modo historia para los protagonistas, otro para crear nuestro personaje original y ver el otro lado de la narrativa y un puñado de modos hoy en día obligatorios. Todo amalgamado por un sistema de combate que termina siendo lo que más brilla de todo el paquete, sin embargo el resto de las partes no termina de ponerse a la altura de las expectativas.

Pero empecemos por lo que sí hace bien Soul Calibur VI. El sistema de combate se siente sencillo de entender, con tres golpes principales divididos por la orientación del mismo (vertical, horizontal, cuerpo a cuerpo) y la posibilidad de desplazarnos en todas las direcciones, incluida la profundidad del escenario. Cada uno de los personajes cuenta con un arma única y esta propone un estilo de combate diferente. A su vez también contamos con cambios de guardia y postura que modifican el set de movimientos, los combos y el desempeño en batalla.

El combate pertenece claramente a la evolución propia de la saga y logra mantener la identidad a pesar de los cambios. Me refiero especialmente a la adición de una nueva barra de energía que se va llenando a medida que peleamos y cumple múltiples funciones. Podemos usarla para desatar un ataque especial (Critical Edge), fácil de esquivar, difícil de conectar en un combo pero letal cuando lo aprendemos a utilizar. La barra también sirve para buffear a nuestro personaje (Soul Charge) maximizando así el daño que ocasionamos, pero la utilidad más polémica es sin dudas el Reversal Edge. Con este podemos contraatacar un golpe sencillo y activar un mini duelo en medio del combate que se resuelve en una suerte de piedra, papel o tijeras representado por uno de los tres tipos de ataque. Lo bueno de todo esto es que no estamos obligados a atacar y hasta podemos decidir simplemente esquivar. Eso sí, necesitamos estar atentos para leer la dirección del ataque en el ralenti inicial y tener buenos reflejos, pero es una gran solución cuando nos enfrentamos a alguien que abusa de esta mecánica.

Admiren ese escot…ejem, ese golpe.

La defensa también cumple un rol fundamental en Soul Calibur VI, el sistema de combate ofrece casi tantas opciones como para el ataque. Desde el completo tutorial, que se nos ofrece desde el modo Libra of Soul, el juego nos invita a aprovechar la profundidad de desplazamiento para evadir los ataques verticales, saltando, cubriéndonos o agachándonos para aquellos que sean horizontales. La gran mayoría de los ataques tienen una forma de ser contraatacados y los que no pueden ser esquivados. Mecánicas obligatorias, al menos a esta altura del partido, como cancelación de ataques y contra agarres se suman al más que bienvenido parry que nos permite abrirle la guardia al oponente usando su propio ataque y nuestros reflejos. Lo mejor es que hasta se puede contrarrestar el mismísimo parry, el combate es brillante, accesible y la razón por la que seguiremos jugando a pesar de las contras que no son pocas.

La contra principal es la falta de optimización que demuestra toda la propuesta. Festejo el hecho de que nos cuenten la historia desde el comienzo, así además de refrescarle la memoria a los veteranos pueden abrirle las puertas a los nuevos jugadores. Pero parece que también hubieran vuelto a los menúes de hace 20 años, todo el acabado visual se siente viejo como si estuviéramos jugando una versión de prueba y no un juego terminado. Y no es sólo algo estético, todo necesita un tiempo de carga. Para ir de un menú a otro, para ver el modelo de cada personaje tenemos que esperar varios segundos durante los cuales no hay más que cruzarse de brazos y aguantar. Navegar el menú de creación de personajes, que dicho sea de paso es absolutamente glorioso, se vuelve una pesadilla de tiempos de carga para previsualizar cada cambio, cada color, cada accesorio o equipamiento.

Los extensos tiempos de carga terminan arruinando la experiencia de ambos modos historia, inclusive vienen antes de las imágenes estáticas con diálogo, de las peleas, para ir al mapa en Libra of Soul. La verdad me resulta incomprensible cómo a esta altura de la generación un estudio de la talla de Bandai Namco Games no haya podido optimizar mejor un título de la talla de Soul Calibur VI. Y esto aplica también al apartado técnico en general. Se nota que los modelos de los personajes están detallados y bien trabajados, el juego fluye a 60 cuadros por segundo e impacta positivamente en el combate. Pero el precio a pagar es que todo se vea horrible, con serruchos en todos los bordes y unas sombras dignas del inicio de la generación pasada. Los escenarios están muertos, son austeros por demás y no contienen belleza alguna.  En Xbox One me dió la impresión de que estuviera corriendo en una PC con las configuraciones gráficas al mínimo y aún así necesita minutos para terminar de cargar una pelea que se va a desarrollar en un entorno simple y casi vacío.

Más allá de estos inconvenientes el resto de la propuesta es interesante y cumple con todo lo que se propone. Cuenta con dos modos historia, Chronicles of the Soul nos cuenta toda la historia de la saga enfocándose en cada uno de los personajes. La narrativa está a cargo de hermosas imágenes estáticas con diálogos de buena calidad y un narrador que nos ayuda a llevar el hilo. Por otro lado Libra of Soul nos invita a crear nuestro propio personaje y a vivir la historia desde un punto de vista complementario. Nos permite tomar decisiones, comprar equipamiento y subir de nivel a medida que completamos misiones. Si no fuera por los extensos tiempos de carga sería genial, también lo es si nos armamos de paciencia para jugarlo, pero el formato corto de las misiones hace que a veces no valga la pena tanta espera.

¿Venís siempre a bailar acá, demonio?

Más allá de las campañas Soul Calibur VI cuenta con un completo modo Museo en el que vamos a poder ver la ficha técnica de cada personaje, un compendio de movimientos especiales, armas, accesorios y un apartado con todo el trasfondo histórico para comprender la narrativa. También se puede desbloquear la música, cuenta con lecciones de combate para todo el plantel, pero solo son de texto con tips. Esto también impacta negativamente en el modo de práctica que, si bien incluye todas las opciones de dummy y movimientos especiales, no cuenta con tutoriales interactivos para aprender combos y antepone un tiempo de carga molesto antes de cada cambio, inclusive para echar un vistazo a los comandos. También cuenta con modo arcade de 8 niveles con combates al mejor de 6 rounds, al menos por default, que también se ve afectado por inadmisibles tiempos de carga.

El resto de la propuesta lo redondea un modesto modo online que ofrece lo básico: partidas casuales, rankeadas y un ránking para medir nuestros logros con el resto del mundo. Al menos en Xbox el matchmaking siempre tuvo lag, haciendo bastante molesto jugar de forma competitiva, sin embargo otros colegas han tenido una experiencia fluida en la misma plataforma por lo que puede haber sido algún problema propio del período de lanzamiento.

Soul Calibur VI es un gran juego de peleas y el sistema de combate es su punto más fuerte, como debería serlo en todo fighting game. Tiene uno de los mejores creadores de personajes de la generación, la cantidad de diseños increíbles que la comunidad logró en estas dos semanas desde su lanzamiento es evidencia irrefutable de ello. El plantel de personajes está a la altura de la saga y la adición de Geralt of Rivia le viene como anillo al dedo, no solo por lo bien hecho que está sino por lo bien que se ajusta al resto de la propuesta. Lástima que una optimización mediocre empañe lo que de otra manera sería un espectacular regreso. Sin embargo, si logran ver más allá de los menúes descuidados, los serruchos en los personajes y los increíbles tiempos de carga, van a encontrar un combate que lleva la marca única de la saga. Ojalá Bandai Namco logre solucionar estos problemas a través de parches, mientras tanto lo recomiendo pero con reservas.

https://www.youtube.com/watch?v=qebLoBVINe4

Revisado en
Xbox One
Soul Calibur VI sostiene el monopolio del combate con armas, preciso, inteligente y espectacular. La fiesta se empaña con un apartado técnico pobre y mala optimización, pero los fans van a amarlo.

Slow Calibur

Developer:
Bandai Namco
Studios
Publisher:
Bandai Namco
Entertainment
Plataformas:
PS4, Xbox One,
Windows PC
Lanzamiento:
19 de Octubre
2018
Sebastián Cigarreta

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