Cuando apenas salió al mercado la primera PlayStation fui uno de los pocos afortunados en contar con esa reliquia por aquel entonces en mi Pergamino natal. Recuerdo que uno de los títulos de la fecha de lanzamiento fue Kileak: The DNA Imperative, un FPS futurista  que luego tuvo compañía en mi colección junto a Brahma Force y Forsaken, todos de géneros similares. Claro que ustedes se preguntarán cuál es la relación que guardan estos hijos de la vieja escuela con nuestro buen amigo Mothergunship, pues bien, la respuesta se encuentra en las emociones, adrenalina y dificultad de esas obras de antaño.

Nos encontramos frente a un clásico juego de disparos en primera persona en el que de manera permanente seremos amenazados por una cortina de balas, fuego cruzado y enemigos deseosos de nuestra sangre. Por eso, será vital desarrollar un buen plan de trabajo en los niveles que se desarrollan de manera procedimental, tal como últimamente nos tienen acostumbrados en la industria. Además, contaremos con un sistema de crafteo de armas sin igual, cosa que nos permitirá crear a nuestro antojo el dispositivo letal de nuestros sueños.

El título nos pone en los zapatos de la resistencia terrícola, último bastión de sobrevivientes  del planeta, lugar que ha sido conquistado por una raza de robots alienígenas. Nuestra misión estará centrada en superar cada una de las compuertas que se nos presentarán de manera aleatoria para llegar al objetivo final: destruir la nave nodriza. Dependerá de nuestras habilidades cumplir con el objetivo que nos entregan desde el punto de partida o sufrir incansablemente en nuestros numerosos intentos.

Un apartado visual colorido y muy logrado.

¿Vale la pena la prueba? Es imposible una negativa ante tanta diversión a la vuelta de la esquina. Es que nunca antes se sintió tan entretenido experimentar un producto roguelike, que también cuente con marcadas semejanzas gráficas a la serie Doom o Quake, pero que nos obsequie un arsenal infinito a nuestro alcance. Por eso, la variedad armamentística que se nos facilitará con nuestro progreso irá desde el puño de nuestro robot hasta lanzacohetes de gran porte, lava incandescente, motosierras, escopetas, ametralladoras y un abanico extenso de posibilidades.

¿Y la historia? ¿Tiene argumento? Créanme que eso poco importará a la hora de salir al campo de batalla, porque lo único que salvará a la tierra serán las capacidades individuales en acción de cada uno de nosotros. A pesar de ello, surgirán unos cuantos diálogos con el Coronel, Rachel Wilkinson o nuestro androide asistente Jasper, de apariciones irrelevantes en la travesía casi interminable por los diversos organismos interestelares. El primero será con el que interactuemos la mayor parte del tiempo y despertará alguna que otra sonrisa cuando exhiba irónicas sensaciones tras nuestros fracasos en los endemoniados calabozos.

¿Por qué menciono reiteradamente la palabra fracaso? Simplemente porque no se nos permite elegir el nivel de dificultad y a partir de cierto momento del trayecto estaremos en la disyuntiva entre eliminar a todos los adversarios a nuestro paso o atravesar las puertas de manera rápida y sin que nos toquen un pelo. Para ello, el plan estratégico comenzará en nuestro cuartel principal, que nos brindará la chance de modificar la armadura, entrenar en el campo de prácticas con los pertrechos ganados y cambiar los XP obtenidos en combate por nuevas habilidades.

Estas últimas nos generarán un respiro si es que buscamos un extra de salud, mayor potencia en nuestros puños, resistencia a las caídas (que muchas veces provocan nula reacción), entereza medioambiental y por supuesto la energía de recarga de nuestro armamento. Todas ellas congeniarán sistemáticamente en la previa a nuestra salida al terreno hostil, pero el deseo de acceder a esas mejoras con celeridad se verá opacado por una línea de ascenso lenta y extenuante.

Y allí es donde radica el aspecto menos atractivo de éste producto porque morir una y otra vez ante hordas de robots representará un dolor de cabeza en estado puro. Esto agravará nuestros pensamientos si es que nos encontramos en peligro de muerte y sin la posibilidad de comprar salud en los minisupermercados desperdigados por el lugar. Por eso, el futuro del objetivo principal estará echado a la gracia divina o en todo caso, dependerá de encontrar power ups de forma milagrosa en algún rincón del mapa.

Por otra parte, además de los puntos de experiencia habrá que estar atentos a las monedas que dejarán caer los enemigos, y que nos permitirán comprar nuevo armamento en estos kioscos. Sin embargo, ese arsenal deberá ser cuidadosamente resguardado antes de caer en combate porque de lo contrario, perderemos absolutamente todo lo conseguido.

En consecuencia, el mejor consejo radicará en utilizar los niveles de farmeo de dinero y XP para mejorar cada una de nuestras capacidades (Mothergunship nos ofrece fases con premios de éste tipo al superar la puerta final) y una vez armados hasta los dientes ir por el objeto base de la historia. Por supuesto que lo sumado a la billetera podrá ser intercambiado por material de nuestro agrado en el mercado negro que se encuentra escondido en una esquina del cuartel general.

Por otro lado, luego de la salida del título hasta la fecha se han producido varias actualizaciones entre las que puedo destacar una esencial para quien redacta estas líneas. Es que la posibilidad de invertir el eje Y era necesaria desde el minuto cero por lo que desde aquí le enviamos un profundo agradecimiento a Grip Digital y Terrible Posture Games. Además, nos prometieron un modo cooperativo, campañas adicionales, más enemigos, piezas de armas estrafalarias y otros aditamentos para futuras actualizaciones.

Esa no es una cara de buenos amigos.

El sonido cumple, nos acompaña en el momento de los azotes constantes y cambia automáticamente a una melodía apacible cuando todo ha acabado, cosa que nos permite entender que no habrá peligro alguno hasta la apertura de la siguiente compuerta. Las explosiones, disparos, las balas rasantes, entre otros efectos increíbles, se encuentran perfectamente recreados para un exponente de éste calibre (se puede obtener por USD 24.99 en PSN) y nos dará la sensación de permanente amenaza en todo momento.

A pesar de todo lo bueno y malo comentado anteriormente, hay algo que como cazador de platinos me ha dejado preocupado y no es precisamente la dificultad media de los trofeos a desbloquear. El punto radica en la vaga explicación que nos otorga el desarrollador en cada uno de ellos (que nos hace preguntar si están glitcheados o no): como muestra, casi nunca coinciden con la descripción de la lista de logros. En consiguiente, lamento informarles que algunos no son acumulativos, y nos forzarán a la friolera de eliminar, por ejemplo, a mil enemigos utilizando SOLO nuestros puños de una pasada.

Definitivamente Mothergunship es un tremendo juego de acción en primera persona, repleto de desafíos constantes, endiabladamente difícil y superador a la máxima potencia de su predecesor ¨Tower of Guns¨. Si sos amante de los fichines de disparos de larga data y tenés ganas de experimentar nuevamente las proezas de aquellos buenos tiempos, ésta es la oportunidad para volver a vivir un verdadero reto.

https://www.youtube.com/watch?v=EXV143BuWEM
Mothergunship

Revisado en PS4
MOTHERGUNSHIP ELEVA A LA MAXIMA POTENCIA LA EXPERIENCIA BRINDADA POR ¨TOWERS OF GUNS¨, SU HERMANO MAYOR. PULIDO GRAFICAMENTE CON LAS BONDADES DEL UNREAL ENGINE 4, SUMADO A LA MEZCLA DE VARIOS GENEROS DE NOTABLE ATRACTIVO, SE TRANSFORMA EN UNA COMPRA DIFICIL DE PASAR POR ALTO.

Explosivo

Developer:
Grip Digital,
Terrible Posture
Games
Publisher:
Grip
Digital
Plataformas:
PS4, Xbox One,
Windows PC
Lanzamiento:
17 de julio
2018
Ignacio Ostertag

Autor Ignacio Ostertag

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