Cuando vi por primera vez el gameplay de este juego me atrajo tanto por su arte como por la acción plataformera. Se veía como una carta de amor al estilo ninja gaiden con una animación y jugabilidad frenética, algo que a mi me fascina. Pero me lleve tal sorpresa al darme cuenta, empezada mi experiencia, que era más que eso. Dead Cells lleva al límite el género de exploración de calabozos procedimentales, con una invasión musical y pixelada a la mente que, en mi caso, implica un antes y un después en lo que refiere a este tipo de títulos. No tiene nada que envidar a clásicos modernos como Rogue Legacy, y sin embargo, a pesar de su look retro, no deja de llevar el concepto a otros páramos inexplorados dentro de su clase. Luego de finalizar mi tiempo con Bloodstained Curse of the Moon estaba deseoso de poder vivir una aventura que lleve ese estilo gótico un poco más allá, y el juego de Motion Twin llegó en el momento ideal.

Sería tan fácil decir que imaginemos estar en un calabozo abandonado, lleno de suciedad y ratas deseosas de roer nuestras entrañas ¿Pero cómo podríamos hacernos esa imagen en la cabeza si no tenemos una para empezar? Ahí comienza nuestra aventura en Dead Cells, nuestro personaje, un ente humeante al cual llaman El Prisionero, regresa una y otra vez al hueco pútrido que lo ve adueñarse de un cuerpo abandonado siempre que es aniquilado por algún enemigo de la isla. Fuera de esto o la isla donde ocurre la historia, no se sabe mucho más del contexto en líneas generales. Ahí es cuando entra nuestra habilidad para encontrar diferentes pistas que nos lleven a comprender que hay detrás de nuestro pasado y el de este sitio sospechoso.

Este tipo está en algo turbio, seguro.

A lo largo del recorrido nos vamos a topar con otros personajes pintorescos como son el mercader, el cual, como bien indica su nombre, nos va a intercambiar algunos de sus preciados artilugios por dinero. También nos cruzaremos con posibles enemigos como un prisionero que, al vernos pasar desde su celda, nos pide un favor pero como estamos hablando de Dead Cells esto no va a terminar muy bien. Por otro lado, encontraremos cadáveres de diferentes habitantes de la isla que servirán tanto de advertencia para el camino que tendremos frente a nosotros como así también les podremos robar ítems con la excusa de que ellos ya no los necesitan. Estos cadáveres irán descomponiéndose entre vida y vida dándonos el indicio del paso del tiempo entre cada partida. El cuidado al detalle llena de vida a este pequeño mundo  y jugando con nuestra curiosidad de ver que hay más allá de cada puerta.

El atractivo principal de Dead Cells es su jugabilidad. Está tan refinada al punto que el jugador se vuelve uno con el joystick. Sentís que tenés 20 dedos en el control para evitar que los enemigos te acorralen y aniquilen. No se ve este tipo de experiencias seguido por lo cual cuando nos topamos con un título así hay que saborearlo de a poco. Sobretodo porque al perder una vida no solo volvemos al calabozo principal, sino que perderemos todo nuestro inventario y recompensas. Esto puede sonar como algo tedioso, puesto que hay otros juegos del género que no supieron lidiar con esta mecánica. Pero Motion Twin supo cómo hacer que cada reinicio sea una aventura nueva, donde iremos creciendo cada vez más y tendremos más libertad para afrontar los diferentes peligros que acechan en la isla.

Lo más destacable de Dead Cells es el nivel de libertad que poseemos para llevar a cabo nuestro progreso, para un juego 2D. No es que un juego 2D sea limitado en este campo, pero el título de Motion Twin nos permite ir de manera frenética, sigilosa o estratégica. Esto hace que tengamos que adaptarnos constantemente considerando lo aleatorio que son las armas y escudos que se nos da al despertar en el calabozo. Esto demuestr a la inteligencia con la que  se llevó a cabo este apartado. Más allá de la metamorfosis de los niveles, todo está pensado para tomar decisiones rápidas y acertadas para completar nuestra experiencia.  Por más azarosos que sean los diferentes escenarios, siempre podremos ir tomándonos nuestro tiempo, o con la más ágil de las bestialidades, algo que también se nos  recompensa con la mecánica de puertas que se abren si llegamos en una cierta cantidad de tiempo.

Si bien su tono depresivo, gracias a la ambientación grafica o la banda sonora, puede que tire atrás a más de uno que esté en busca de algo más alegre, la realidad es que nuestro protagonista siempre está lleno de energía. Esto nos transmite, como jugadores, la misma fuerza que hace que dejemos de lado el hecho de tener que luchar contra los mismos enemigos una y otra vez hasta poder llegar a un nuevo escenario. Es algo muy difícil de lograr y Dead Cells no tiene miedo a tirarnos al mismo zombie verde una y otra vez, y nosotros contentos porque siempre se puede encontrar una forma diferente de vencerlos. A esto le sumamos los retos diarios, que se desbloquean luego de cierto punto, los cuales dan cierta bocanada de aire fresco si estamos agotados de ir por las alcantarillas tóxicas por vigésima vez en el día.

El Metroidvania Roguelike que a todos nos gusta.

En el apartado técnico, estamos en presencia de lo que considero es un “Dark Souls + Prince of Persia + muchos colores”. Como dije previamente, el tono oscuro de Dead Cells está presente en cada píxel y cada nota musical, pero es la animación del protagonista o los colores lo que lo destacan por sobre muchos juegos similares en el género. Hay una fluidez en los movimientos y una expresión que no solo causa leves momentos de comedia, pero que también nos apeguemos a un personaje que podría haber sido solo un avatar para nosotros dentro del universo. Los enemigos que nos topamos constantemente no son nada del otro mundo y como mencionaba previamente puede llegar a ser algo cansino luchar con lo mismo una y otra vez, pero no así los jefes que son  la frutilla del postre. No solo tienen su alto nivel de dificultad, sino que da gusto entablar una batalla con ellos y al ganarles vamos a salir con aires de grandeza, hasta el próximo nivel donde nos bajen a tierra de un espadazo.

Dead Cells es la clase de juego que pocas veces se encuentra en su género y que hay que disfrutar como a uno  mejor le plazca. Podes buscar los ítems uno por uno, hacer una especie de speedrunning para conseguir más ítems (a riesgo de perderte células enemigas), o  luchar contra todos y cada uno de los enemigos del mapa antes de avanzar al siguiente. Ya sea a modo defensivo u ofensivo, el título de Motion Twin te da una libertad que pocas veces se ve en este tipo de experiencias, las cuales suelen ser más machacabotones. Si a esto le sumamos una gráfica atractiva, una animación cuidada al más mínimo detalle, y una banda sonora que se nos va a pegar en la mente desde el primer momento, no quedan dudas de que estamos ante uno de los grandes juegos de este 2018.

https://www.youtube.com/watch?v=EXF6GZXEJyU
DEAD CELLS

Revisado en Xbox One
Dead Cells va a castigarnos de mil maneras, pero su atractivo va por el lado de nunca hacernos sentir que es nuestra culpa sino por recompensar nuestros progresos. Es un título que no hay que dejar pasar, seas un amante del género o no, porque tiene de todo para volverse uno de tus juegos preferidos de este año.

Una vida más

Developer:
Motion Twin
Publisher:
Motion Twin
Plataformas:
PS4, Xbox One,
Nintendo Switch,
Windows PC,
MacOs, GNU/Linux
Lanzamiento:
7 de Agosto
2018
Gino Marcellino

Autor Gino Marcellino

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