Estamos en el año 2018. Meses de fiebre de vaqueros y el Viejo Oeste, bombas nucleares y algún que otro peso pesado que esté al caer. Juegos de muchos millones de dólares, llenos de detalles, mecánicas, relatos grandilocuentes, contenido para explorar y también bugs – Bethesda, te estoy mirando. Sin embargo, siempre nos podemos hacer un tiempo para jugar algún fichín que no tenga grandes niveles de producción ni demasiadas pretensiones, más allá de hacernos divertir un rato. Battle Group 2 juega en esta liga. Es un título sobre barcos, aviones, jets, submarinos y ataques a distancia en tiempo real, desde una vista isométrica y con cierto factor estratégico. La única pregunta que importa es: ¿entretiene?

Comenzamos ya en el agua, con nuestro formidable barco y nuestra molesta comandante explicandonos lo básico del título: tendremos que lanzar misiles a todos los vehículos aéreos y terrestres que vengan por nosotros, evitando que eliminen nuestras barras de vida en el proceso. Es un juego que prácticamente nos obliga a jugar con la Switch en modo portátil y usando su pantalla táctil, ya que nuestro barco y la cámara se moverán automáticamente todo el tiempo. Nos queda la tarea de lanzar los misiles tocando la pantalla en la dirección que queramos enviarlos. Lo interesante del asunto, es que tendremos una cantidad muy limitada de misiles que podremos lanzar al mismo tiempo, teniendo que esperar pocos segundos de recarga entre cada uno, y existe la necesidad de tener que calcular no solo la dirección del lanzamiento, también la zona de impacto. Es decir, se puede lanzar un misil en la misma dirección que viene un avión, pero si calculamos el impacto más lejos de lo debido, el misil seguirá de largo. Esta acertada decisión jugable nos obliga a ser mucho más precisos y quisquillosos con los ataques que hacemos, imposibilitando el apretar la pantalla para todos lados a ver si zafamos de los enemigos. Ni hablar cuando los mismos vendrán de diversos tipos y con diferentes patrones de movimientos que nos deberemos aprender.

Tiburones, decían que había en estas playas…

A los pocos niveles, rendiremos nuestro gran barco a Talon – las fuerzas enemigas – ya que capturan a un avión con pasajeros de rehén. Este hecho servirá como excusa para que empecemos de cero con un barco mucho más modesto y pequeño, con menos vida, misiles para lanzar al mismo tiempo y con mayor tiempo de recarga. Rápidamente se habilitará la opción de poder ir mejorando nuestro barco, comprar otro principal o incluso comprar uno “secundario”. El secundario no lanzará misiles dirigidos manualmente por nosotros, pero podrá tener herramientas especiales como bengalas, torretas automáticas, etc. Cada vez que terminemos un nivel, se nos puntuará según la precisión de nuestros disparos y la cantidad de “rachas” (no tirar misiles al aire) que hayamos logrado. Dicho resultado nos dará un extra de “barriles” – la moneda del juego -, los cuales se sumarán a los que nos dan los vehículos y las construcciones destruidas durante el nivel. Nivel que suele durar un promedio de cinco minutos, dentro de un total de 30 misiones.

El juego resulta “medianamente” entretenido alrededor de las aproximadas dos horas que nos llevará completarlo. En su primera mitad la dificultad es correcta e implica una curva de aprendizaje lógica. Pero pasados esos niveles, empieza a existir un desbalance inexplicable. Básicamente el juego se rompe, perdiendo toda la coherencia que construyó en su primer tramo, otorgando niveles que a veces solo duran uno o dos minutos y se sienten completamente innecesarios. O los últimos tres niveles, en los cuales desde la nada empezamos a ser atacados por grandes oleadas de enemigos que nos pasean en la cara y una lluvia de disparos que nos dejará pálidos. El resultado es un contraste bastante poco satisfactorio, el cual produce frustración cuando sentimos que el final de la aventura se está haciendo imposible cuando veníamos tranquilos. Como si fuese poco, cuando hay mucho quilombo en pantalla el juego se cae a pedazos y empieza a perder cuadros por segundos a rolete. Increíblemente, habrá que cambiar la calidad del agua y de las texturas para poder superar estos niveles. Indignante.

Será obligatorio empezar a rejugar misiones para farmear barriles y comprar barcos, mejoras y power-ups. No mencioné la existencia de power-ups hasta este momento por una razón: el juego se vuelve automático si se usan. Existen tres diferentes ayudas; una para recargar automáticamente las torretas y estructuras de disparos especiales que tengamos; otra para destruir todos los misiles enemigos en pantalla; y la última para ralentizar el tiempo y poder limpiar el mar en pocos segundos. Se puede argumentar que son caros – 300 barriles el más caro, el del tiempo, cuando en una primera pasada ganaremos un promedio de 40 barriles por nivel según nuestra habilidad. Sin embargo, cuando un juego nos permite apretar un botón y eliminar todos los obstáculos, en vez de esperar que evolucionemos naturalmente, algo mal está haciendo. La dificultad se siente completamente artificial cuando podemos juntar estas ayudas para el último tramo y eliminar todo desafío. Sí, podemos jugar “como se espera” y simplemente comprar los barcos más caros – después de mucho farmeo. Pero cuando un título presenta las posibilidades de romperlo, son las malas decisiones de los desarrolladores las responsables de esta falsa dificultad.

Dificultad nivel: Pastafrola.

La historia es de lo más paupérrimo que pudo haber tenido este juego. Lo gracioso es que realmente no necesitaba tener una, con ser simplemente los niveles sin ningún tipo de trasfondo, el juego hubiese funcionado igual. El problema es cuando a cada rato nos paran la acción para escuchar patéticos diálogos entre nuestra comandante y el jefe de Talon. Si el relato hubiese estado escrito de una forma irónica/humorista, como por ejemplo lo hace Broforce [meter link?], el resultado hubiese sido mucho mejor, o por lo menos no molestaría. En cambio, el título se toma tan en serio y tira one liners imbéciles en ciertas partes, que vuelve obligatorio el adelantar los diálogos en cada momento. Si estás buscando un juego para engancharte con la historia, por más breve que sea, mejor seguí de largo.

Algo por demás curioso y que recomiendo tener en cuenta es el hecho de tener que suspender la consola cuando terminemos nuestra sesión de juego si no hemos completado el título. Tuve una desagradable sorpresa cuando, luego de haber pasado 20 niveles, tuve que comenzar la “aventura” de nuevo ya que se guarda el recorrido hecho pero no las mejoras adquiridas. Es decir, fui al nivel 21 sin tener mi segundo barco y ninguna de las costosas mejoras. Me hicieron añicos en pocos segundos y no tuve ninguna posibilidad de poder atravesar el nivel. Resulta bastante extraña esta decisión, y obliga a que terminemos el juego de una sentada o no juguemos a otra cosa hasta darlo vuelta.

https://www.youtube.com/watch?v=jJ5nw_haCY8

Revisado en
Nintendo
Switch
Battle Group 2 es un juego que resulta divertido y desafiante, mientras todo funcione bien y no nos crucemos con las dudosas decisiones de diseño y problemas técnicos.

B7 – Hundido

Developer:
Bane Games
Publisher:
Merge Games
Plataformas:
Nintendo
Switch, PC
Lanzamiento:
11 de Octubre
2018
Axel Bosso

Autor Axel Bosso

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