Todos sabemos que el factor nostálgico es clave, si se quiere, para muchos de nosotros que crecimos con un joystick en la mano e incontables horas de diversión en nuestro reloj orgánico. Por eso, no es novedad que ciertos desarrolladores apelen a ese recurso para traernos nuevamente a los 80 y así revivir la época dorada del fichín, con propuestas interesantes y repletas de emotividad en el camino.

Ese es el caso de I Hate Running Backwards, título que nos llega de la mano de Devolver Digital y Binx Interactive, quienes nos entregan un desafío extremo de scroll vertical, al estilo de Gun Smoke, Commando o Twin Cobra. Además, la experiencia llega cuando en materia personal, aún tengo fresco en la memoria aquellas batallas colosales frente a hordas de enemigos sedientos de gloria a lo largo de escenarios casi interminables.

La mecánica de éste proyecto es similar, pero incorpora elementos inéditos y que intentan ser divertidos para un público específico (millennials abstenerse). Uno de ellos, es el que le da vida a su nombre, porque a diferencia de los mencionados en el párrafo anterior, la historia radicará en correr hacia atrás y nos ubicará en la parte superior de la pantalla para sacarnos de encima a quienes vengan por nuestra salud.

Título:
I Hate Running Backwards
Plataforma(s):
PS4, Xbox One, Switch, PC
Desarrolladora(s):
Binx Interactive, Croteam
Distribuidora(s):
Devolver Digital, Croteam Incubator
Lanzamiento:
22 de Mayo de 2018

Esta forma de desprenderse nuestro camino hacia la gloria será desconcertante en muchas situaciones, cosa que en el arranque de nuestra experiencia nos generará varios dolores de cabeza. Además, esto se sumará a la forma en que se generarán los diferentes y variados niveles, creados de manera procedural, salvando las distancias al estilo No Man´s Sky.

https://www.youtube.com/watch?v=vd3cUMsITl8

Ustedes se preguntaran por la historia, pues bien, el videojuego que nos traen los muchachos identificados con Serious Sam y Hotline Miami carece de un lineamiento argumental y nos delimita a viajar en una máquina del tiempo a la plataforma fáctica, sin vueltas de tuerca y directo al grano, eso es todo. Por su parte, nos expone desde un primer momento a tres personajes seleccionables con sus sustanciales diferencias, uno que corre más rápido pero su cadencia de disparo es restringida, otro mucho más poderoso pero con reacciones lentas, en fin, cada uno con su guiño característico a célebres personalidades del gaming y al universo cinéfilo, tal como lo vimos en Broforce.

El roster, que podrá ser desbloqueado a medida que avancemos en nuestra aventura, cuenta además, con el emblema de la empresa, el ya mencionado ´´Sam el Serio´´y Lo Wang de Shadow Warrior, pero tardaremos en reconocer sus diferentes habilidades personales hasta que nuestro progreso se acentúe en el tiempo.

La propuesta jugable se reduce a recorrer los diferentes niveles atacando con un abanico de destrezas establecidas ante un sinfín de enemigos que nos aparecen en pantalla, pero que se reducirá en ser eliminados en un abrir y cerrar de ojos si no guardamos munición y aprovechamos el momento exacto para actuar. Además, nuestra ayuda estará centrada en reconocer los diferentes power ups desperdigados en el escenario, que nos brindarán distintas armas, munición, salud, entre otros.

A la hora de comentarles acerca de la dificultad lo cierto es que nos presenta un nivel muy elevado. Las primeras partidas frente a I hate running backwards serán frustrantes y no tendremos demasiadas chances de supervivencia si nuestra estrategia de juego radica en machacar botones a lo loco. La táctica, el ser pensante y la utilización del personaje indicado, muchas veces serán la clave de la sonrisa al final del día, por eso, lo vital estará enfocado en armarnos de paciencia con el mando en nuestras manos. Lamentablemente el juego no cuenta con modo cooperativo en línea para facilitarnos la tarea, pero a pesar de ello sí hace gala de la opción de 2 jugadores de manera local.

Lo que diferencia a I Hate Running Backwards de su contraparte ochentosa, radica en la estética de sus escenarios y la caracterización de los personajes. Al primer impacto visual pareciera que estamos frente a un Minecraft alike en una vista desde el cielo, con objetos que podremos destruir a nuestro paso, entre los que se destacan palmeras, paredes y edificios (sobre todo cuando manejamos nuestro jeep). Sin embargo, no tendremos demasiadas variantes para esa primera impresión, y luego de varios intentos por la flora del título nos dará la impresión de estar corriendo siempre hacia el mismo lugar.

En cuanto a los efectos de sonido y la banda musical, si bien éste proyecto no busca sobresaltar en ese aspecto, se hace una correcta labor en el accionar de las armas, los gritos de los enemigos, las explosiones de los objetos de pantalla y las melodías que nos van acompañando en nuestra labor fichinera.

En definitiva, I Hate Running Backwards es un título arcade clásico que busca una mecánica innovadora pero se queda en el camino. Esa directiva en explotar el factor nostálgico para un público determinado, la dificultad elevada, y la monotonía de los niveles serán determinantes para que nuestra larga travesía en reversa sea poco atractiva.

I Hate Running Backwards
PS4, XBOX ONE, SWITCH, PC

Correr nunca fue tan frustrante.

I Hate Running Backwards es díficil, frustrante y monótono, hay opciones más divertidas para pasar un rato agradable con amigos y no padecer estrés en el camino.

5

MAL PASO

Ignacio Ostertag

Autor Ignacio Ostertag

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